Kontakt /
                  contact      Hauptseite / page
                  principale / pagina principal / home      zurück / retour /
                  indietro / atrás / back
   D - ENGL  
<<         índice >>

Encyclopaedia Judaica

Persecución de los judíos: La Inquisición de a Iglesia cr. de Jesús de fantasía contra los judíos de Moisés de fantasía 1481-1834

Pureza de sangre "cristiana", Inquisición y pira "cristiana"

21. Los métodos de la Inquisición
La lista: La inquisición católica criminal con piras - máxima criminalidad con discriminación, a menudo también mentira, invención de delitos, encubrimiento y difamación, expropiación+enriquecimiento con delitos inventados + asesinatos en masa:
-- Mazmorra con tortura y violación de mujeres
-- Las mujeres embarazadas también son quemadas en la hoguera
-- Los testigos de la defensa son considerados indignos de confianza
-- Los nombres de los acusadores y denunciadores se mantienen en secreto
-- Delitos inventados
-- Confesiones falsas con señuelos para sobrevivir
-- Tortura para recibir confesiones falsas
-- Inquisición española con torturas crueles - Inquisición romana con torturas incluso después de la confesión para descubrir a los cómplices
-- Tortura para recibir confesiones falsas - para descubrir a los cómplices - muerte por tortura a menudo es evitada por un médico
-- Para los condenados arrepentidos: paseos punitivos, peregrinaciones punitivas a "santuarios santos", expropiación en cualquier caso para terminar como mendigo
-- Azotes y latigazos en procesiones públicas por la ciudad, desfiles vergonzosos
-- Reconciliación una vez - reincidentes en la hoguera
-- La pena de galeras ahorra dinero al Estado, en la Inquisición romana siempre, luego la galera es copiada por la Inquisición española
-- Mujeres condenadas: servicio forzado en hospitales o prisiones
-- Encarcelamiento indefinido - 8 años de encarcelamiento es lo normal [hasta hoy 2025: 8 años de espera para divorciarse en los países católicos].
-- Prohibición de lugares
-- Demolición de edificios
-- Detención de clanes contra niños, especialmente contra hijos y nietos: degradaciones, prohibiciones ocupacionales, prohibiciones de vestir, prohibiciones de armas, prohibiciones de ir a caballo
-- Robo de bienes con detención de clanes, las familias ricas se convierten en familias mendigas por culpa de una sola persona
-- Pena de muerte sin derramamiento de sangre: La hoguera (indicado en Juan de fantasía 15:6): Quemar a gente de otra fe - Quemar a los NO culpables
-- Quemar a los dogmáticos - quemar los cuerpos de los asesinados - quemar retratos - confiscar los bienes de familias enteras
-- El ritual de la pira era altamente "sagrado", invitados de otras familias reales encendían la pira
-- Insulto por las masas manipuladas, interrogatorio público, quema
-- Detención de clanes con ropas etiquetadas como monumentos de vergüenza - destrucción de monumentos de vergüenza solamente con Napoleón
de: Inquisition; En: Encyclopaedia Judaica 1971, tomo 8

presentado por Michael Palomino (2007 - traducción 2025)

Teilen / compartir:

Facebook







21 Los métodos de la inquisición

<Procedimiento.

[Métodos de la Inquisición: La invitación a la confesión - Las costumbres judías son motivo de hoguera]

Con el tiempo, la Inquisición española desarrolló un procedimiento sofisticado. Instalando un tribunal en cualquier lugar se publicó primero un edicto e clemencia con el pedido a la población: gente que se dieron cuenta de herejía, fueron pedido a comunicarse y tenían un plazo de normalmente 30 o 40 días (el "plazo de gracia") para confesarse.

Después de este plazo, la gente pudo ser perseguido por los inquisidores. En la época de más tarde se ordenó de vez en cuando edictos de fe exigiendo a todas las personas de denunciar todos los delitos de la lista que sabían a las autoridades, y cuando se detectaría que esconderían delitos, fueron amenazados por la excomunicación. Toda la gente - según los rumores - con conexiones con el judaísmo, fueron siempre denunciados.

-- Encender velas el viernes por la noche
-- Cambiar la colada el Sábado (Sabbath)
-- Abstenerse de comer cerdo y pescado sin escamas
-- Observar las fiestas judías, especialmente el Día de la Expiación y el Ayuno de Ester.
-- Colocar los cadáveres según la costumbre judía, etc.

De este modo, toda la población se convertía en cómplice de la Inquisición en su tarea de erradicar la herejía; y la negación de una de las costumbres mencionadas, también cuando fueron ejecutados sin pensar o por hábito, ya fue a menudo bastante para llevar una persona a la hoguera.

[Métodos de la Inquisición: el arresto y la acusación anónima]

EL ARRESTO Y LAS PRUEBAS. Todo fue procesado bajo estricto secreto, y por eso la población tenía mucho miedo de la Inquisición. Cada violación contra esa ley se pudo castigar duramente de manera extrema, como la propia herejía. A partir del momento de la detención se aplicaba un aislamiento social extremo.

Los acusados eran encerrados en las mazmorras de la Inquisición, como puede verse todavía hoy en Évora [Sur de Portugal] y en otros lugares. Como era inevitable, a veces se producían abusos terribles, sobre todo contra mujeres; y [col. 1400] más que una vez mujeres embarazadas terminaron en la hoguera.

[Los testigos para la exoneración se consideran poco fiables - los nombres de la acusación se mantienen en secreto - delitos inventados - confesiones falsas]

Las reglas de la prueba estaban concebidas de tal manera que todos los testigos que podían ser útiles al reo quedaban excluidos por considerar que su testimonio no era digno de confianza. Sin embargo, no existían tales escrúpulos con respecto a los testigos de cargo, que a menudo tenían un alma tóxica. Además, se suprimió los nombres de los acusadores, aunque en un principio esto sólo debía permitirse solos en el caso de "personas poderosas" que pudieran intimidar a los testigos.

Entonces, los acusadores y los acusados nunca fueron confrontados. Las pruebas admitidas eran extremadamente endebles: la mera consideración de la limpieza personal podía bastar para condenar a un hombre por judaísmo o islamismo y costarle así la vida. Después de formular la acusación, los procedimientos siguientes se basaban en el deseo de manipular al acusado para que confesara su delito y con eso se permitió el castigo.

[Métodos de la Inquisición: tortura para chantajear confesiones - para averiguar cómplices - la muerte por tortura a menudo era evitada por un médico]

Si esto no sucedía por sí mismo, se podía aplicar a la tortura según la mentalidad de la época. La Inquisición española era famosa por su crueldad. Sin embargo, la Inquisición romana era aún peor, porque allá la tortura continuaba incluso después de la confesión para averiguar los nombres de los cómplices.


La muerte bajo tortura no era rara. Pero en la mayoría de los casos el médico presente ordenó suficiente moderación para evitar un fin mortal. En general, la tortura era ampliamente suficiente para forzar una confesión cuando se había aplicado una tortura moderada. Mayormente fue aplicada para forzar una confesión de lo que los inquisidores ya sabían o sospechaban. Los casos en los que se podía evitar una condena eran, por tanto, extremadamente pocos.

[Suplemento: Preguntas capciosas y con Sí o No
Los inquisidores de Jesús de fantasía venían con preguntas capciosas con sus fantasías criminales satánicas, y la víctima solo podía decir sí o no, y con un "no" la tortura simplemente fue empeorada cada vez más. Las acusaciones eran sobre todo la cooperación con el diablo de fantasía o con demonios de fantasía, acusaciones de brujería por procesos que los papas de Jesús de fantasía no entendían, etc. Véase el capítulo "Feminicidio", sección "Martillo de bruja" de Krämer enlace (inglés: Hammer of Witches). Estos métodos de tortura con falsas acusaciones y exageraciones sin fin se utilizó también en la Guerra de Vietnam y todavía se utiliza hoy en día por servicios secretos criminales en casi cada guerra. La Iglesia criminal de Jesús de fantasía es el modelo alcohólico para eso...]

En el tribunal de Toledo, entre 1484 y 1531, fueron menos de dos al año por término medio. En la Inquisición portuguesa, el número de condenas superaba ampliamente las tres cuartas partes del total de casos juzgados.

[Métodos de la Inquisición: Los castigos más importantes: peregrinaciones - flagelación - latigazos - exhibición vergonzosa - reconciliación 1 vez - reincidentes en la hoguera]

CASTIGOS. A menudo, en el caso de un condenado [col. 1401] que juraba arrepentimiento, seguía la "reconciliación" y el acusado era recibido de nuevo en el redil de la iglesia. En tal reconciliación, el acusado tenía que renunciar o bien de levi o bien de vehementi. Un transgresor de una reconciliación de levi podría quizás ser castigado por renunciar de vehementi.

Paradójicamente, esto mismo se consideraba un castigo, ya que el condenado debía participar en la procesión del juicio de fe (auto-da-fe) y realizar numerosas ceremonias penitenciales, peregrinar a santuarios sagrados, etc. Había dos formas de expiación en de vehementi, y una transgresión menor del cristianismo se consideraba una recaída a los antiguos pecados.

Entre los castigos más severos estaba la flagelación, muy común en los primeros tiempos, pero cada vez más remitida con el tiempo. Fue procesada en público con circunstancias humillantes. Igualmente fue con látigos, o con procesiones vergonzosas por la ciudad cuando el conjurado tenía que caminar sin polo y con las letras de su delito, y al mismo tiempo el parlante ciudadano presentó el veredito / la sentencia.

A veces se utilizaba la mordaza o bozal para aumentar la humillación del castigo, se pensó. En la abjuración de Leví ([francés]: Abjuration de levi), se añadía que si no cumplía su promesa de cumplir la sentencia, debía ser considerado como no arrepentido; en la abjuración de vehementi, que en tal caso debía ser considerado y tratado como un hereje reincidente.

Tal reconciliación solamente podía llevarse a cabo una vez, y cualquier condena posterior se tomaba como prueba evidente de que el arrepentimiento original no había sido sincero, y el delincuente era condenado a la hoguera.

[Métodos de la Inquisición: el castigo de la galera ahorra dinero al Estado - mujeres condenadas: servicio forzado en hospitales o prisiones]

La reconciliación siempre fue combinada con un castigo de intensidad variable. El castigo de galeras era más duro, un método económico utilizado por Fernando el Católico. Con este castigo de la herejía, el Estado hizo un provecho, y fue introducido en la Inquisición romana.

En 1573 y 1591 el Suprema ordenó que todos los conversos, incluso si confesaban voluntariamente su delito, fueran enviados a galeras, y eso se quedó una pena para castigar muchas veces judíos secretos [col. 1402].

En el transcurso del siglo XVIII, se sustituyeron otras formas de servidumbre penal. Para las mujeres, el servicio forzado en hospitales o instituciones penales era la alternativa.

[Métodos de la Inquisición: encarcelamiento indefinido - 8 años de prisión es lo normal - prohibiciones de lugares - demolición de edificios]

El encarcelamiento indefinido era otra forma común de castigo; sin embargo, la prisión se conocía con el nombre eufemístico de Casa de la Penitencia o De la Misericordia. En una etapa posterior, la duración del encarcelamiento solía acortarse, de modo que las personas eran liberadas después de ocho años o incluso menos, aunque el título de la sentencia oficialmente seguía siendo el mismo.

[La pena de divorcio en los países locos católicos es hasta hoy en día (2025) 8 años de tiempo de espera].

Otros castigos incluían el destierro o la exclusión de ciertos lugares [no hay espacio para judíos, para albingenses, para lógicos etc.] y la costumbre de arrasar (destruir) la casa de un criminal especialmente atroz o una casa donde se hubieran celebrado servicios heréticos - especialmente judíos.

[Suplemento: Se ve que el Tercer Reich solo ha copiado una mentalidad estricta "cristiana" con el destierro de cierta gente, y el costumbre de destruir casas de condenados todavía se aplica por los sionistas judíos y "cristianos" en contra palestinos - cuando hay un condenado toda la familia pierde la casa - se ve cual es la mentalidad de los sionistas pues - copian el "cristianismo" y están en retraso de 600 años - un saludo a la secta de Chabad Lubawitsh (!) (estado 2025)]

[Métodos de la Inquisición: detención de clanes contra niños, especialmente contra hijos y nietos: degradaciones, prohibiciones de profesiones, prohibiciones de vestir, prohibiciones de armas, prohibiciones de montar a caballo]

La pena no tocó solo a las personas en el proceso inquisitorio, pero siguió una lista de penas para los niños y para los descendientes varones durante dos generaciones:

-- No se les permitía entrar en las órdenes sagradas;
-- Estaban excluidos de cualquier dignidad pública
-- No se les permitía ser médicos, farmacéuticos, educadores de la juventud, abogados, oficinistas o agricultores con provechos;
-- Estaban sujetos a ciertas leyes de fiestas porque no se les permitía ponerse paños de oro, plata o piedras preciosas, portar armas o montar a caballo.

El descuido de estas precauciones, a veces incluso después de varias generaciones, volvía a poner al infractor en las garras de la Inquisición. Sin embargo, las infracciones sólo solían castigarse con una multa, y la venta de rehabilitación [comprarse la libertad] era finalmente muy común.

[Suplemento: DESPROPIAR FAMILIAS ENTERAS - y DESPOBLACIÓN para un gobierno más simple
Y: TODA LA FAMILIA DE UN ACUSADO FUE DESPROPIADA cuando no salió como inocente. Y este ROBO EN MASAS por los alcohólicos de la Iglesia de Jesús de fantasía fue una de las razones para instalar la "Inquisición": Al fin en el siglo XVII, la posesión de la Iglesia criminal fue casi toda Europa y solo Napoleón levantó este yugo - lamentablemente no la pudo eliminar esa iglesia criminal. La otra razón fue la despoblación de Europa para gobernar más fácilmente - ver "Martillo de Brujas" de Krämer - enlace (inglés: Hammer of Witches). Ver los párrafos siguientes]:

[Inquisición: la confiscación de bienes hacía "interesante" a la Inquisición]

Una de las armas más poderosas de la Inquisición era el poder de confiscar los bienes de los condenados por herejía. Al principio, los beneficios se destinaban a la corona [de Jesús de fantasía], pero poco a poco fueron recayendo cada vez más en la propia Inquisición. En los primeros tiempos, no eran infrecuentes los acuerdos generales por parte de los cristianos nuevos [col. 1403] para salvarse de la confiscación arbitraria, pero esta práctica se extinguió rápidamente. Este poder elevó a la Inquisición a un cuerpo de gran influencia y riqueza. Sobre todo, ahora interesaba hacer propaganda contra los ricos, difundir falsas creencias, condenarlos y robarles.

En la península ibérica, cuando fue constatado que una persona fue culpable en los siglos XVI, XVII y XVIII, se pudo robarle todos sus bienes y riquezas. Eso fue un arma contra toda la familia de una persona y la familia pudo convertir en mendigos, y había casos después de haber robado familias importantes lo que provocó un desorden en la economía en el país.

[La pena de muerte de la Inquisición: La justificación "cristiana" de la hoguera con un Juan de fantasía 15:6: Quemar a los de otras creencias - quemar a los INOCENTES]

LA PENA DE MUERTE. La sanción final de la Inquisición era la muerte. Sin embargo, como órgano eclesiástico, no podía tomar parte en ella. Por lo tanto, "transfería" al condenado al brazo secular con una recomendación formal de clemencia y añadía que si se consideraba necesario proceder al castigo final, éste debía hacerse "sin derramamiento de sangre", es decir, quemándolo.

Se trataba de una antigua ficción legal de la Iglesia católica del siglo XI o XII; y el método del castigo se justificaba por un texto de Juan [de fantasía] 15:6:

"Si alguno no se queda en mí, vaya a ser expulsado como una rama y vaya a secarse, y la gente haga una unión y lo lancen al fuego, y salen quemados."

[Hay diferentes traducciones, aquí hay una - este es el comando para el racismo total y el genocidio de todas las demás culturas:
"El que no permanece en mí es echado como la vid, y se seca. Las vides [secas] se recogen, se echan al fuego, y se queman".
Alemán orig.: "Wer nicht in mir bleibt, wird wie die Rebe weggeworfen, und er verdorrt. Man sammelt die Reben, wirft sie ins Feuer, und sie verbrennen." - link]

En general, el castigo final estaba reservado para quienes rechazaban la oportunidad de arrepentirse: fueron los recalcitrantes ([Span.]: contumacios), que se jactaban de su crimen y morían como verdaderos mártires; o fueron los "reincidentes", que ya se habían reconciliado una vez y cuya reincidencia demostraba su falta de sinceridad; o los diminutos, cuya confesión era incompleta y protegían a sus cómplices; o fueron los negativos, que se negaban a confesar los cargos que se les imputaban con la esperanza de eludir la condena.

Esta última categoría debía incluir necesariamente a algunos que eran completamente inocentes de los crímenes de los que se les acusaba y que ni siquiera confesarían mintiendo para escapar de la muerte. El hecho de que tales personas fueran condenadas a las llamas muestra claramente el terreno seguro en el que la Inquisición se sentía generalmente.

[La pena de muerte de la Inquisición: quemar a los dogmáticos - quemar los cuerpos de personas asesinadas - quemar retratos - confiscar propiedades (!)].

Los "dogmáticos" que propagaban opiniones heréticas - no importa si fueron bautizados o no - también eran considerados víctimas inevitables, y en los primeros tiempos de la Inquisición muchos judíos profesantes apasionados sufrieron bajo este título.

Sin embargo, no todos los condenados a muerte eran quemados vivos. Una confesión con remordimiento casi siempre tenía su efecto, también después de la condenación [pero no para salvar la vida, pero] para ser matado antes, y entonces solo el cadáver fue quemado en la hoguera. De los condenados a la hoguera, apr. un 33% ya había muerto antes (a veces en prisión o bajo tortura) y luego fueron quemados como imagen (quemados en efigie), el otro 66% fue quemado en persona. Esto no era más que una formalidad vacía, ya que la condena garantizaba la confiscación de sus bienes, mientras que no había oportunidad para una reconciliación.


[La pena de muerte en la Inquisición: la hoguera]

[El ritual de la pira: propaganda y público].

EL AUTOS-DAFÉ [tribunal de fe, tribunal de estaca]. Los juicios de la Inquisición se pronunciaban en el llamado auto de fe: llamado auto-de-fe en España, y auto-da-fe en Portugal. Para delitos menores, la ceremonia podía ser privada (auto particular o autillo), en cuyo caso se celebraba en una iglesia; pero para un delito tan grave como la judaización [p. ej. hacerse judío para participar en círculos comerciales judíos, o para un matrimonio, etc.], rara vez se utilizaba, sobre todo porque se consideraba incorrecto pronunciar una sentencia de muerte en los territorios sagrados.

En la mayoría de los casos, la ceremonia era pública (auto público general). Con el tiempo, se tuvo organizar siempre más cosas. La ceremonia tenía lugar un día festivo en la plaza mayor [Plaza de Armas] de la ciudad [col. 1404]. Se hizo mucha propaganda para atraer al mayor número posible de espectadores y se prometieron beneficios espirituales a todos los presentes. Se montaron dos escenarios, uno para los condenados y sus clérigos, otro para los inquisidores y el resto de las autoridades, y en el centro entre ellos se instaló un altar improvisado cubierto con una tela negra.

[El ritual de la pira: procesión con regulares de ropa]

La reunión fue inaugurada por una procesión en la que participaba todo el clero [de Jesús de fantasía] de la ciudad. Tras ellos seguían los condenados. Todos los que abjuraban de vehementi tenían que llevar velas encendidas en las manos y ponerse el sanbenito o saco bendito (el abito, como se llamaba en la frase oficial).

Éste, una innovación de la Inquisición española, consistía en una larga túnica amarilla atravesada por una cruz negra (para los que solamente habían sido condenados por herejía formal, solamente se exigía uno de los brazos). En caso de que el hereje hubiera escapado de la hoguera por confesión, se pintaban llamas en la túnica, que a veces era negra. Los condenados para la hoguera además llevaban imágenes de demonios que empujaron el hereje al infierno. Tenían que ponerse sombreros de obispos (altas mitras) decoradas de manera similar para ser bien reconocibles (también bígamos y perjuros tenían que ponérselas - el uso fue prohibido por la Inquisición romana en 1596).

[El ritual de la pira: recuerdos con trozos de ropa con inscripciones de las familias acusadas - "monumentos de deshonor"]

En algunos casos, como castigo adicional, el sanbenito debía llevarse en público incluso después de la liberación del reo, exponiéndole al desprecio y la burla general. Una vez retirado, solía colgarse en la iglesia parroquial del delincuente y se le inscribía una inscripción adecuada para marcar al portador y a su familia con una humillación duradera [mobbing "para siempre"]. Estos monumentos a la deshonra solamente fueron destruidos con la abolición de la Inquisición en los primeros años del siglo XIX [con Napoleón].

[El ritual de la pira: los interrogatorios y los insultos]

Cuando el cortejo llegaba a la plaza donde se iba a celebrar el auto-da-fe, los culpables tomaron su sitio previsto en el andamio reservado para ellos, en medio del desprecio general. A continuación, un respetado clérigo predicaba un sermón dirigido especialmente a los culpables, cuyas cabezas recibían un torrente de los más despiadados insultos [¿el público católico "cristiano" lanzó cosas podridas o aun mierda y orina? Eso correspondería a la comida y bebida en campos de concentración y en sistemas de túneles de los satanistas - enlace]. Luego, uno a uno, se presentaron ante el púlpito para escuchar sus sentencias, que hasta entonces habían sido un profundo secreto. El proceso duraba algún tiempo, a menudo hasta alta la noche y a veces fueron dos o tres días.

Las sentencias de los que se "relajaban" ante el brazo secular se dejaban para el final. Eran condenados formalmente a muerte por el magistrado civil (civil magistrate) y escoltados hasta el quemadero (o brasero), el lugar de la hoguera, por un destacamento de soldados, cuya presencia era a veces necesaria para salvarlos de una muerte violenta, pero más humana a manos de la turba enfurecida.

[El ritual de la pira: encender la pira era un "honor del más alto grado" - con invitados reales en acción (!)]

El encendido de la pira se consideraba un deber religioso y un honor del más alto grado, y a menudo correspondía a los reyes visitantes. Las cenizas de las víctimas se esparcían a los cuatro vientos. A veces, un hereje arrepentido fue matado por estrangular antes de quemarlo [que tenga una muerte más fácil sin sangre].

[El ritual de la pira: auto-de-fe / auto-da-fe se convierte en la atracción masiva "cristiana" del rey criminal - hoguera termina en España en 1701]

A lo largo de los siglos XVI y XVII, el auto-de-fe se convirtió en un importante espectáculo público en la Península [Ibérica] y sus territorios vecinas ["colonias"] rivalizando con las corridas de toros. A veces celebraron fiestas especialmente con lujo en honor de la familia real: Así,
-- el 24 y 5 de febrero de 1560 se celebró en Toledo un auto-de-fe para festejar la visita de Felipe II y su esposa Isabel de Valois;
-- el 4 de julio de 1632, el Tribunal de Madrid se inauguró con un auto-de-fe para celebrar el parto seguro de la Reina;
-- pero el punto culminante se alcanzó el 30 de junio de 1680 en la Plaza Mayor de la misma ciudad en presencia de Carlos II y su esposa María Luisa de Orleans con motivo de su boda.

En esta ceremonia, que comenzó a las seis de la mañana y duró 14 horas, no menos de 51 personas fueron quemadas [col.1405] en persona o en efigie [acusados que ya habían muerto en la cárcel o por tortura], y el propio rey encendió la pira, de modo que el Quemadero [a hoguera] no tardó en arder. Este gran espectáculo cortesano fue objeto de una pintura de Rizi. Fue la última gran celebración de este tipo, ya que Felipe V, el primero de la dinastía borbónica, se negó (en 1701) a celebrar con su presencia una ceremonia organizada en honor de su ascenso al trono, y la costumbre se abandonó en lo sucesivo.

[Fuentes: Los nombres de las víctimas]

Los informes sobre el auto-de-fe, dónde hay las listas de las víctimas y su clase de castigo en detalle, son una fuente una de las más importantes para el juicio, con detalles quién fue quemado vivo, quién fue garroteado o quién fue quemado con un imagen (en efigie) y mostrado en la calle.

[Fuentes: Los sermones contra las víctimas]

Los sermones predicados en el auto-de-fe también se publicaron a menudo posteriormente: en portugués se han conservado alrededor de 75 sermones impresos. En ellos se habla de los acusados, a menudo como judíos, y con las invectivas más escandalosas [así es la cultura cacólica: racista y matar].

El sermón más notable es el sermón pronunciado por el arzobispo de Cranganore el 6 de septiembre de 1705 en el gran auto-da-fe de Lisboa, que destacó por la vehemencia de su lenguaje: fue contestado por David *Nieto, un sabio (hebreo: "Haham") de Londres, en un mordaz panfleto que es una obra maestra de la polémica y que tenía su efecto en el debilitamiento de la reputación y la destrucción de la influencia de la Inquisición en Portugal.

[Faltan los textos - se busca en las bibliotécas de Portugal].

[Fuentes: Textos en contra (contrapanfletos) por judíos contra las piras "cristianas" de Jesús de fantasía - oraciones judías contra las piras]

Por otra parte, a veces se publicaron copias (homólogos) de estos panfletos en Ámsterdam y otros lugares, donde rabinos y poetas locales lloraron la muerte de sus mártires en sermones y elegías. Un ejemplo notable es el volumen de textos recopilados publicado con motivo del martirio de Abraham Nuñes *Bernal que fue publicado en Córdoba en 1655.

En los libros de oraciones impresos en esta época para las congregaciones conversas en el extranjero, existe una oración especial del Sábado [*Ashkavah], que comienza con "Dios de venganza" y se recita en la sinagoga en recuerdo de "los que fueron quemados por la santificación del nombre" [por ser judío no más].

En Portugal, los cristianos nuevos constituían el elemento más importante de la población, y allí, en consecuencia, las víctimas de la Inquisición fueron las más famosas. Entre los mártires más notables, pueden mencionarse uno o dos nombres:

-- Gonçalo Bandarra, el profeta del sebastianismo (1540);
-- quizás el famoso David *Reuveni, probablemente quemado hacia 1538;
-- Antonio Homem, profesor [col.1406] de derecho canónico en la Universidad de Coimbra, que trabajó como rabino en una sinagoga secreta de esa ciudad (1624);
-- Fray Diogo da *Assumpcão, un teólogo con un buen futuro que aún fue honrado como mártir por los conversos muchos años después de su muerte (1603);
-- Lope de *Vera y Alarcón, un noble joven que se circuncidó y tomó el nombre de Judá el Fiel (1644);
-- Isaac de *Castro Tartas, cuya valentía causó una profunda impresión en todos los que tenían contacto con él (1647);
-- Manuel *Fernandes Villareal, poeta y diplomático (1652);
-- y Antonio José da *Silva, dramaturgo (1739).

Muchas otras personas (como el abogado Tomé Vaz o los matemáticos André d'Avelar y Pedro Nuñes) sufrieron condenas menores.

Entre las víctimas famosas en España se encuentran
-- Felipe Godínez, el poeta reconciliado en Sevilla en 1624, y
-- Antonio *Gómez Enríquez (Henríquez), dramaturgo quemado en Madrid en 1680. [C.R.]>

[col. 1407]
<<         índice >>





^